viernes, 27 de noviembre de 2009

Hipatia de Alejandría

Un personaje.
HIPATIA DE ALEJANDRÍA (355?-416)

No se puede negar que es un personaje de moda. La película Ágora, de Alejandro Amenabar, ha acercado al público uno de los personajes más interesantes de la historia de la filosofía y la ciencia. Una apasionada de todos los conocimientos, que pagó su curiosidad con la vida.
Nació en Alejandría en el siglo IV (quizá en el 355). Su padre fue un célebre matemático y astrónomo muy apreciado por sus contemporáneos, que impartía clases en la Gran Biblioteca del Serapeo. En este ambiente culto y académico se crió Hipatia, que aprendió matemáticas y astronomía de su padre. Según algunas fuentes, estaba tan interesada por las ciencias que nunca mostró el más mínimo interés por el matrimonio. Aunque quizá este aspecto de su vida fue inventado por sus enemigos cristianos, que la tachaban de fría. Teniendo en cuenta la enorme diversidad de religiones en el Bajo Imperio Romano, las autoridades de Alejandría eran muy permisivas con todos los cultos. Hipatia, según algunos testimonios, mostró interés por el estudio de todas las religiones pero no seguía ninguna. Según otras fuentes, es posible que fuera seguidora de los cultos griegos. En torno al año 400, ya era líder de los neoplatónicos de Alejandría y enseñaba filosofía en su propia casa a un nutrido grupo de adeptos, tanto cristianos como paganos. Algunos de ellos fueron posteriormente muy famosos y ocuparon altos cargos en la Iglesia o la administración. En el año 380, el emperador Teodosio el Grande convirtió el cristianismo católico en la religión oficial del imperio, dejando fuera de la ley al resto de cultos. Esto provocó fuertes enfrentamientos entre diferentes ramas cristianas, que muchas veces acababan en matanzas. También los paganos comenzaron a ser perseguidos. Los estudiantes de filosofía de Alejandría fueron presionados, ya que sus estudios eran considerados "una herejía". Algunos se convirtieron al cristianismo por temor, pero Hipatia no sólo no les siguió, sino que además denunció el fanatismo religioso. En el año 391, el enérgico patriarca de Alejandría, Teófilo, ordenó demoler todos los templos paganos. Entre ellos se encontraba el Serapeum, que era más que un templo, ya que albergaba la biblioteca. Su derribo provocó sangrientos disturbios entre paganos y cristianos. El siguiente patriarca, Cirilo, fue más sangriento en las persecuciones. En medio de estos tumultos, Hipatia era siempre acusada de "pervertir" con sus enseñanzas. En torno al año 416, en plena cuaresma, la filósofa fue sorprendida por un grupo de fanáticos cristianos cuando regresaba a su casa en carruaje. La golpearon y arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a la catedral de Alejandría. Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla, y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad y posteriormente quemados. Debía tener unos 60 años en el momento de su muerte. Acababan de convertir a Hipatia en un símbolo de la defensa de la ciencia y la filosofía frente a la intoleracia y el fanatismo religioso. Es famosa su frase: "Es algo terrible enseñar que las supersticiones son verdades". El patriarca Cirilo, responsable del asesinato, acabó siendo proclamado ¡santo!

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