sábado, 5 de diciembre de 2009

Marruecos. La dictadura mimada.

MARRUECOS. LA DICTADURA MIMADA.
Los valores democráticos no son precisamente el punto fuerte de los países islámicos. Si observamos los gobiernos de estos países, desde Mauritania a Pakistán, no encontramos una sola democracia que cumpla con los parámetros occidentales. Sólo Turquía cumple ciertos requisitos, y no todos. Alguien podría decir que este análisis es eurocentrista y parte de la base de extrapolar nuestro modo de vida a otros lugares, y tiene razón. Pero a pesar de esto, existen parámetros como la libertad de expresión, la condena de la tortura, la pena de muerte y la libertad ideológica. Parámetros a los que nunca se debe renunciar a la hora de juzgar un país. Marruecos no cumple con ninguno de ellos.
El Reino de Marruecos, al igual que el resto de los países africanos, fue otra víctima del colonialismo. En 1912 fue troceado en protectorados y adjudicado a Francia y España. La lucha contra los ocupantes europeos fue el germen de los movimientos políticos marroquíes. En 1956 obtuvo su definitiva independencia. Los miembros de la dinastía reinante (Alauita) presumen de descender del propio Mahoma. A pesar de su aparente sistema democrático (su constitución define Marruecos como una "monarquía constitucional"), los monarcas aluitas han actuado siempre con total libertad y todo el poder. A Hassan II nunca le gustaron los partidos políticos ni el Parlamento. Durante su reinado se cometieron persecuciones y graves torturas. Hoy en día, su hijo Mohamed VI no ha presentado disculpas ni existen reparaciones para los afectados. Únicamente ha consentido que se pueda hablar de ello. El rey de Marruecos, máxima autoridad política y religiosa, domina el poder ejecutivo como un títere, puede disolver cualquier gobierno y el parlamento, declarar la guerra a un país extranjero y gobernar por decreto. Aunque existen partidos políticos y se convocan elecciones, el gobierno siempre es escogido por el monarca. Detrás de todo el sistema político y social de Marruecos se esconde El Madjen, la élite dirigente del país y dueña de la tierra. Situada siempre en torno al monarca, El Madjen genera una élite intelectual que acapara todos los cargos políticos, militares y judiciales. El respeto a los derechos humanos brilla por su ausencia. En el Sahara Occidental, territorio ocupado ilegalmente, existe una cruenta persecución contra los activistas saharauis. Según Amnistía Internacional, se producen arrestos y detenciones arbitrarias, violencia contra las mujeres y deportaciones masivas.
Para EEUU o Francia, Marruecos es un socio comercial de primer orden, por su riqueza en pesca y fosfatos. Además es un muro contra la extensión del islamismo radical. España también es presa fácil de las presiones marroquíes, ya que necesita pescar en sus aguas y su cooperación en la lucha contra la inmigración ilegal. Ningún país parece muy interesado en la evolución democrática y el respeto a los derechos humanos en Marruecos.

4 comentarios:

  1. Si si, muy cierto, pero a la mayoría de los que apoyais a los Saharaouis se os olvida mencionar que el único pueblo legítimo del norte de África es el amazigh-bereber-rifeño.

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  2. Tienes razón, el pueblo bereber ha pagado el pato en Marruecos y Argelia, y a mí no se me olvida. Lo que pasa es que los saharauis saben hacerse más visibles en sus protestas, no sé muy bien por qué.

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  3. La cuestión Amazigh es bastante más complicada puesto que no existe un movimiento político centralizado y hay muchas diferencias entre Argelia y Marruecos, podriamos decir que no ha pasado de un nacionalismo cultural, salvo en la Cabilia, donde existe un movimiento autonomista propio de base bereber.

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  4. Es una pena que no pase de un nacionalismo cultural. Porque no se sienten nada identificados con el gobierno marroquí, y te lo digo con pleno conocimiento, porque he hablado con muchos de ellos.

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