jueves, 24 de febrero de 2011

Revuelta Popular Árabe

Revuelta Popular Árabe.
EL MUNDO ÁRABE TIEMBLA

El mundo árabe parece despertar de un sopor de décadas. Su población, especialmente la más joven, ha dicho basta a la corrupción, la dictadura y la desastrosa situación económica. El 14 de enero de 2011, el dictador Ben Alí abandonaba Túnez. La cascada no hacía más que comenzar. Las revueltas se extendieron con rapidez por Argelia, Libia, Egipto, Jordania, Siria, Irán, Yemen, Bahrein y Marruecos. Hosni Mubarak tuvo que abandonar Egipto el 11 de febrero. A día de hoy, el dictador libio Muammar el Gadafi ha perdido el control del este del país, después de una sangrienta represión contra los manifestantes que podría alcanzar los 1000 muertos. El dictador ha ordenado bombardear a la población para evitar que se manifieste. En Bahrein, el rey Hamad Bin Isa al Jalifa ha liberado a manifestantes y opositores políticos, ante el temor de un emperamiento de la situación. La tensión se respira en todos los países árabes.
¿Cuál es el origen de esta situación? Es algo complicado explicar un proceso histórico que parece haber pillado por sorpresa a todos. La crisis económica ha pasado factura a unos países con graves problemas internos. Estos países son demográficamente muy jóvenes, debido a su alta natalidad. Esto provoca un elevado desempleo entre los más jóvenes, aunque tengan titulaciones universitarias. El papel de redes como Facebook ha sido decisivo para organizar las revueltas contra los gobiernos. Las largas décadas de dictadura escondieron años de torturas y eliminación de la oposición. Occidente miró para otro lado, porque veía en estos dictadores un muro contra el integrismo y unos estrechos colaboradores en el control de la inmigración. Pero el descontento popular ha podido más. Sin trabajo, ni futuro, ni libertad, muchos manifestantes jóvenes han preferido dejarse la vida en las calles antes que continuar con esta situación. Los aficionados a las conspiraciones, tienen "conjeturas" para todos los gustos. Para algunos, es una maniobra norteamericana. Esto resulta muy difícil de aceptar, teniendo en cuenta que los líderes caídos eran fuertes aliados de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo islámico. Otros ven la mano del régimen iraní en las protestas. A este respecto, hay que dudar de la capacidad de Irán para influir a gran escala en el mundo árabe. Y además, hay que señalar que la extensión de las protestas puede perjudicar al gobierno iraní, que fue el primero en sufrirlas después de las amañadas elecciones que dieron la victoria a Ahmadineyad en 2009. En aquel momento, los "guardianes de la revolución" iraníes asesinaron a más de 200 manifestantes y los detenidos se contaron por miles. Por tanto, no parece que Irán pueda estar muy interesado en la extensión de este tipo de protestas que puede sufrir en su propio territorio, a excepción de Bahrein, donde los manifestantes son chiíes contra un monarca sunnita. Gadafi, líder libio, ha acusado a Al-Qaeda de estar detrás de las revueltas. Esto pone el punto de mira en el integrismo islámico y todas sus ramificaciones. Sin embargo, la población que se manifestaba era muy heterogénea, y no parecía obedecer a un movimiento orquestado desde el integrismo. Sólo en Egipto el integrismo tiene cierto poder. En Libia y Túnez carece de influencia sobre la población.
La galería de dictadores momificados del norte de África ha protagonizado una de las páginas más patéticas y sangrientas de la historia del Mundo Árabe. Ben Alí y su familia huyeron con todo lo que pudieron sacar de Túnez. Se refugiaron en Arabia Saudí, donde el dictador fue abandonado por su mujer y sufrió un derrame cerebral que le mantiene en coma. Hosni Mubarak también se exilió en Arabia Saudí. Allí se niega a tomar la medicación contra el cáncer que padece por la profunda depresión que sufre. Gadafi, da nuevas muestras de su excentricidad, sospechosa de cierto desequilibrio mental. Mientras su hijo principal, Saif el Islam, amenazó por televisión a los libios con un baño de sangre, el rodaba nuevos videos cada día donde mostraba que seguía en el país o insultaba a los manifestantes, a los que calificaba de "drogadictos" y "alcohólicos". Y queda por ver el resultado de las manifestaciones en Argelia, Marruecos o Yemen. Algunos gobiernos se han apresurado a subvencionar los alimentos y aumentar las ayudas sociales. Los reyezuelos que se creyeron todopoderosos, ahora temen una revuelta de su población y prefieren aflojar la billetera.
El papel de la Unión Europea es, como siempre, decepcionante. Europa mantuvo unas excelentes relaciones con estos dictadores, igual que EEUU. Ahora, muchos mandatarios que se hacían fotografías de cortesía en El Cairo, Túnez o Trípoli, condenan la violencia de los dictadores contra su pueblo. Pero deberían explicar si ha aumentado su apoyo a la democracia, o es que este problema no les preocupó en el pasado. Además, los gobiernos europeos se muestran ahora muy preocupados por las posibles oleadas de inmigración como consecuencia de la inestabilidad política. Pero anteriormente, no les importó apoyar a los dictadores que condenaron a sus ciudadanos a vivir en la miseria. La misma miseria que genera inmigración.
Imágenes:
1. Manifestantes egipcios en El Cairo.
2. Mapa de las revueltas en el Mundo Árabe.
3. Manifestación multitudinaria en Túnez.
4. Manifestantes de Bahrein frente a los tanques.
5. Protestas en Sanaa, capital de Yemen.
6. Muammar el Gadafi da un discurso amenazante en la televisión libia.

3 comentarios:

  1. Un cordial saludo Antonio y enhorabuena por tu excelente blog.

    Viva la verdad en todo y, para empezar, en la historia.

    Un saludo, Rodolfo

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  2. Excelente entrada, amigo Antonio.
    ¡Viva la verdad y para empezar la verdad histórica¡

    Un saludo, Rodolfo

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