viernes, 15 de julio de 2011

Historia Contemporánea de Grecia

GRECIA: VOLUNTAD DE SUPERVIVENCIA
Estos últimos días, las agencias de "rating" o calificación de deuda (Standar&Poor-Moody's) han rebajado la calificación de la deuda del estado griego a su mínimo histórico. La República Helénica, que ya ha sido rescatada una vez por la Unión Europea y espera su segundo rescate, ha sido calificada por dichas agencias como un país de "bonos basura", con menos futuro que la deuda de Burkina Fasso. Nadie puede creer esto. Las motivaciones son claramente políticas. Las agencias de calificación son norteamericanas y el hundimiento del euro está dejando enormes dividendos al otro lado del Atlántico. Grecia es el eslabón más débil de la Europa del euro, junto a Irlanda, Portugal y España. Por tanto, hundir a Grecia es hundir el euro.

Pero este pequeño país de 11 millones de habitantes, tiene una larguísima historia en la que se ha demostrado la férrea voluntad de supervivencia de su población. Es de esperar que sobreviva mucho más tiempo. Pero además, que pueda sobrevivir siendo dueña de sus propiedades y de su propio destino, sin tener que hipotecar su empresas públicas, sus infraestructuras, su suelo y su orgullo.

INDEPENDENCIA

El martes 29 de mayo de 1453, la ciudad imperial de Constantinopla era tomada por los turcos. Era el fin del Imperio Bizantino. Cientos de miles de griegos, que portaban en su cultura la herencia griega y romana, eran definitivamente dominados por los invasores musulmanes. Durante cuatro siglos largos, el pueblo griego logró mantener su lengua (una de las más antiguas del mundo) y su religión. Los turcos respetaron estas costumbres "especiales" a cambio del pago de un impuesto y la entrega de jóvenes para el ejército. La conciencia nacional griega, basada en el recuerdo de la cultura bizantina, nunca llegó a apagarse. En el siglo XIX, tras las Guerras Napoleónicas, toda una corriente nacionalista recorría europa. Además el Imperio Turco se encontraba en una profunda decadencia. Los griegos iniciaron su revuelta en 1820, y proclamaron la independencia en 1822, en la Asamblea de Epidauros. En dicha asamblea, el nacionalista Maurocordatos recordó las grandezas de la historia griega y llamó a la insurrección, provocando la emoción de los presentes. Los turcos no estaban dispuestos a aceptar esta secesión y se esmeraron en la represión. El cuadro del famoso pintor romántico Delacroix, "La Matanza de Quíos", conmemora la muerte de más de 20.000 habitantes de las islas griegas a manos de los turcos. Esta enorme matanza incluía también a mujeres y niños. La sangrienta represión de los turcos acabó despertando una corriente de simpatía por los griegos, conocida como filohelenismo. Gran Bretaña, Francia y Rusia intervinieron a favor de los helenos, logrando su definitiva independencia en 1830. Pero no fue algo gratuito. Comenzaba una larga historia de injerencia de las grandes potencias en la historia griega. A los griegos se les adjudicó un monarca de origen alemán (Otón I), que acabó siendo expulsado por autoritario, y luego otro de origen danés (Jorge I) que promulgó una constitución muy tibia. Imagen: "La Matanza de Chios" pintado por Delacroix.

CRECIMIENTO TERRITORIAL

A mediados del siglo XIX, la mitad de los griegos continuaban todavía bajo el yugo turco. Los griegos libres deseaban liberar a sus compatriotas pero eran demasiado débiles y, sencillamente, no era el momento. Los británicos protegían a los turcos con uñas y dientes, para evitar que su derrumbamiento permitiera a los temidos rusos llegar al Mediterráneo. Además, estos mismos británicos mantenían en su poder los valiosos frisos del Partenón, que habían robado con permiso turco tan sólo un año antes del inicio de la revuelta griega. La pequeña Grecia era un país débil que ocupaba solamente el Peloponeso y la zona central. En 1912 estallaron las famosas "Guerras Balcánicas". Todos los países de los Balcanes declararon de manera simultánea la guerra a los turcos, para disgusto británico. Los griegos aprovecharon la oportunidad y lograron duplicar su territorio. Se anexionaron Epiro, Tesalia, Macedonia, Tracia y numerosas islas griegas. La unificación territorial estaba casi conseguida. Imagen: Mapa del crecimiento histórico de Grecia.

PRIMERA GUERRA MUNDIAL
No estaba previsto que los griegos participaran en la Gran Guerra (1914-1918). El monarca Constantino I, cuñado del káiser Guillermo I, sentía simpatías por los alemanes. Fue el primer ministro Elefterios Venizelos, simpatizante de los aliados, el que forzó la situación. Su enfrentamiento con el monarca provocó la guerra con las potencias centrales y la proclamación de la efímera Primera República. Los aliados desembarcaron sus tropas en Atenas y los austriacos invadieron el norte del país. Los griegos iniciaron una guerra titánica para evitar que austriacos y alemanes llegaran a las costas del mar Egeo, y lo consiguieron. Tras la derrota de las potencias centrales, se firmaron diversos tratados conocidos como la Paz de París (1919). Por el tratado de Neuilly, los griegos arrebataron a los búlgaros su salida al mar Egeo. Y por el tratado de Sévres, arrebataron al Imperio Turco los alrededores de Constantinopla y la zona de Esmirna. Pero la súbita proclamación de la República de Turquía por Kemal Ataturk, convirtió este tratado en una trampa. El gran drama estaba por llegar. Imagen: Elefterios Venizelos (algo parecido al "Manuel Azaña" griego).

GUERRA CONTRA LOS TURCOS

El desafío turco y las ambiciones griegas, acabaron por echar a perder la gran victoria que suponía el Tratado de Sévres. La guerra Greco-Turca (1921-1923) fue uno de los mayores fracasos de la historia griega. El nuevo presidente de la flamante República de Turquía (Kemal Ataturk) se negó a aceptar la paz de Sévres. Como respuesta, los griegos se lanzaron a una irresponsable campaña de conquista, que acabó con una derrota estrepitosa en Asia. El gobierno de Atenas tuvo que aceptar el desastroso Tratado de Lausana (1923), en el que renunciaba a todo lo conseguido en Sévres, y además aceptaba la repatriación de un millón y medio de griegos desde Anatolia. Familias griegas que llevaban muchas generaciones (y muchos siglos) viviendo en Anatolia, tuvieron que emigrar a Grecia. La cultura griega en Asia Menor, con 2.500 años de historia, había llegado a su fin. La llegada de los inmigrantes aumentó la pobreza e hizo tambalearse a la repuesta monarquía, además de inquietar a los militares, que acusaban a los políticos del fracaso. Imagen: Refugiados griegos huyen de Esmirna en dirección a Grecia.

EL FIN DE LA DEMOCRACIA LIBERAL

El periodo entre las dos guerras mundiales fue turbulento para Grecia, igual que para casi toda Europa. El avance de las tendencias autoritarias y fascistas iba a llegar también al país fundador de la democracia. Ante la impopularidad de la monarquía, en 1924 se proclamó otra vez la república, dirigida por el héroe nacional Elefterios Venizelos. Esta Segunda República Griega se ha comparado con la Segunda República Española. La joven república, tenía ante sí numerosos retos, entre ellos la reforma agraria, y contaba con la animadversión de un ejército ultraconservador. En 1936, justo cuando se sublevaba el General Franco, el general Metaxas daba un golpe de estado y establecía una dictadura de orientación fascista.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

A pesar de su simpatía por el fascismo, Metaxas no logró frenar a las potencias del eje, debido a las ambiciones de Mussolini. El dictador italiano soñaba con crear un nuevo "Imperio Romano" , y esto pasaba por la conquista de Grecia. Las exigencias sobre el estado griego fueron rechazadas por Metaxas. En 1940 Italia declaró la guerra a Grecia. Para sorpresa de todos e irritación de Mussolini, los griegos detuvieron a los italianos. Tuvo que intervenir Hitler, que ocupó el país en 1941. Los nazis invadieron la isla de Creta con paracaidistas, y amenazaron con bombardear la Acrópolis hasta su total destrucción. Los griegos se rindieron y el gobierno militar (junto al rey Jorge II que les apoyaba) se exiliaron en Egipto. Durante el dominio alemán, en Grecia se repitió el mismo drama que en otros países ocupados. Existió una resistencia muy activa (especialmente de los comunistas) que llegó a protagonizar acciones heroicas contra las tropas alemanas (voladura del puente de Georgopotamos). Y también, millones de judíos (especialmente de Salónica) fueron enviados a los campos de exterminio de Auschwitz y Treblinka. De los casi 60.000 judíos griegos deportados, solo pudieron sobrevivir doscientos. Hay que recordar que Grecia se hallaba muy lejana de los campos de concentración polacos, y la inmensa mayoría de los griegos deportados murieron en los trenes. En octubre de 1944, ante el avance de las tropas soviéticas sobre Alemania, los nazis se retiraron de Grecia. Habían dejado a su paso 300.000 civíles muertos. Imagen: griegos y serbios agrupados en Skopie, para ser deportados a Auschwitz.

POSGUERRA Y GUERRA CIVIL

En octubre de 1944, mientras los alemanes se retiraban, los británicos desembarcaron en Atenas. El gobierno militar y el rey no habían vuelto todavía. La mayor parte del país estaba en manos de los partisanos comunistas, que eran los que habían llevado todo el peso de la lucha contra los alemanes. Aunque en las conferencias de Yalta y Postdam, Grecia había quedado asignada a la zona occidental capitalista, se inició una larga guerra civil (1941-1950). Durante este conflicto, las fuerzas armadas de la monarquía se enfrentaron contra la guerrilla antifascista de carácter comunista. Estados Unidos se volcó en esta guerra hasta su finalización, por lo que se le puede considerar el primer conflicto de la Guerra Fría. En 1950, los últimos miembros de las guerrillas huyeron a Yugoslavia y Albania. En 1951, la Grecia monárquica (que no democrática), había ganado el conflicto e ingresó en la OTAN.
LA DICTADURA


Al igual que otros países mediterráneos, como España o Portugal, el camino a la democracia no iba a ser nada fácil en Grecia. Tras la guerra civil, el país se hallaba muy dividido ideológicamente. El rey Pablo I gobernó junto al primer ministro conservador Konstantinos Karamanlís. El rey murió en 1964 y le sucedió su hijo Constantino. Grecia se iba desarrollando económicamente poco a poco, a pesar de tener una situación excéntrica respecto a las grandes potencias de Europa Occidental. Los intentos de democratización de Georgios Papandreu desembocaron en un nuevo golpe de estado militar en 1967, conocido como "de los Coroneles", con apoyo tibio del rey Constantino. La dictadura griega duraría hasta 1974 y se caracterizó por una fuerte represión de todos los grupos opositores. Muchos políticos fueron torturados y desterrados a desiertas islas del Egeo. En 1969, Grecia fue expulsada del Consejo de Europa. Al igual que en España o Portugal, la oposición a la dictadura tuvo su epicentro en las revultas estudiantiles, destacando los incidentes de la Escuela Politécnica de Atenas (1973). Incluso la oposición del rey Constantino le costó el exilio. Con el objetivo de desviar la atención de los asuntos internos y despertar el apoyo patriota, los militares planearon la "enosis" o unión con Chipre, por medio de su intervención en la isla. Esta política resultaría desastrosa a largo plazo, por la intervención de las tropas turcas y la división de la isla. Imagen: Un tanque en las calles de Atenas, durante el golpe militar de 1967.
LA ANSIADA DEMOCRACIA


El año 1974, fue de gran trascendencia para la historia de Grecia. El cambio a la democracia en este país iauguraría un periodo de democratización en el Mediterráneo, seguido por la "Revolución de los Claveles" portuguesa y la Transición Política en España. Tras el desastre de la intervención en Chipre, la junta militar se hundió en julio de 1974. Este hundimiento tiene mucho que ver, con toda probabilidad, con la pérdida de la confianza del gobierno de Washington, debido a la aventura chipriota. El veterano político conservador Konstantin Karamanlís regreso de su exilio francés. Se restableció la constitución de 1952 y se liberaron los presos políticos. En un referéndum realizado en diciembre de 1974, los griegos aprobaron la república y rechazaron la monarquía. El rey Constantino era visto por los griegos como un colaborador del golpe militar de los coroneles. Imagen: Sello griego que conmemora al político Konstantinos Karamanlís.
LOS AÑOS DORADOS

En 1980 Grecia ingresó en la CEE (futura Unión Europea) y en 1985 el socialista Andreas Papandreu logró la mayoría absoluta del PASOK (Partido Socialista Panhelénico). A pesar del enorme retraso del Grecia respecto al resto de Europa Occidental, la lluvia de dinero de los Fondos de Cohesión comunitarios facilitaron la modernización del país y sus infraestructuras. Grecia era una democracia estable, vista como un remanso de paz en el turbulento espacio de los Balcanes. A pesar de los inevitables casos de corrupción, Grecia siguió creciendo a un buen ritmo. El mismísimo presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, de visita oficial en Atenas en 1997, calificó a Grecia como "la gran potencia económica de los Balcanes". En el año 2001, Grecia se incorporó a la moneda única europea (euro), aunque con un cierto retraso. Sin embargo, era evidente que la economía griega no llegaba a despegar del todo por problemas estructurales, igual que la española. Aunque el paro no era tan elevado como el español, el excesivo sector sumergido impedía el crecimiento normalizado del país. Los Juegos Olímpicos de Atenas en el año 2004, significaron la culminación de un viejo sueño nacional: volver a organizar unos juegos. Pero no fueron un gran negocio, ya que dieron pérdidas y aumentaron el endeudamiento del estado. Pero la deuda griega no parecía preocupante. Incluso resultaba semejante a la del resto de los países occidentales. Imagenes: 1. Moneda griega de 1 euro. 2. Una imagen de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

CRISIS ECONÓMICA

La grave crisis económica que se gestó en Estados Unidos a partir del año 2007, llegó a Grecia en el 2010. Grecia fue el primer país que solicitó la ayuda de la Unión Europea. El origen de su crisis financiera estaba en la falsificación de las cuentas, durante dos mandatos consecutivos, por parte de los gobiernos conservadores de Karamanlís. Los mercados y las agencias de "rating", se echaron encima del nuevo gobierno socialista de Yorgos Papandreu, rebajando su deuda al "bono basura". Las duras medidas de ajuste han provocado una sucesión de huelgas generales y fuertes conflictos sociales. Según muchas organizaciones griegas y partidos de la oposición de izquierdas, la mayor parte de esa deuda es la conocida como "deuda odiosa", es decir, la contraída sin el conocimiento y aprobación de los ciudadanos, y para oscuros intereses económicos. Por tanto, proponen LA NEGATIVA AL PAGO DE LA DEUDA. ¿De dónde procede esta deuda? ¿Por qué su valoración es rebajada constantemente? Hay que recordar que Estados Unidos o Alemania tienen también una enorme deuda. ¿Por qué otros pequeños países con deudas como Chipre o Eslovaquia no sufren este acoso? ¿Se trata de tener o no el euro? ¿Qué negocios se esconden detrás de las privatizaciones en Grecia? ¿Cómo se explica el interés de los bancos alemanes en Grecia? ¿Qué búscan? Cuando la UE salva a Grecia ¿no está salvando a los bancos alemanes?


Imagen de inicio: Los alemanes izan la bandera nazi en la Acrópolis de Atenas (1941).

http://geahistoria.blogspot.com/2010/06/crisis-en-grecia.html

http://geahistoria.blogspot.com/2011/07/revuelta-en-grecia.html

1 comentario:

  1. Hola,
    ¿Podrían suministrar bibliografía sobre este tema? Saludos.

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